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          Crítica de Ana María Arroyo sobre "Tiempo de cerezas".

          "Hay momentos en la recta final de la vida, y en ellos se encontraban ubicados tanto Pedro como María, en los que nace la capacidad de desarrollar una de las principales prerrogativas del verdadero amor, y no es otra, sino grabar a fuego en la memoria con tinta indeleble, la imagen de la cual en nuestra remota juventud nos enamoramos y quedamos prendados, así, con el transcurso del tiempo, los amantes ven en el cuerpo ajado y castigado de su pareja, no la forma actual deteriorada, sino aquella a fuego grabada y celosamente almacenada en la memoria de la cual se enamoraron y siguen enamorados y continuarán eternamente enamorados por encima del tiempo transcurrido y los sufrimientos padecidos. El amor así concebido será más poderoso que la muerte, en el hipotético caso de que ésta llegue a producirse, y por tanto no desaparecerá con ella, tan sólo se trasladará, evanescente, huyendo a una especie de galaxia, de entelequia arcana y tal vez, en exceso lejana e incomprensible "

         Ángel Utrillas Novella, fragmento "Tiempo de Cerezas".

         Bueno, pues como lo prometido es deuda Ángel, aquí está, aquí estoy intentando escribir con toda la objetividad de la que soy capaz a pesar de la amistad que nos une.

         He rescatado este pedazo de cielo de tu libro como mi favorito. Donde reside, para mí, la esencia de la historia. Lo he elegido por la tibieza de las imágenes que me evoca, por la dulzura de amar con mucho más que el físico, con mucho más que los labios, con mucho más que las caricias ... ¡ AMAR ! ¡VERDADERA Y ETERNAMENTE! Quizás, como ya te comenté en privado, para mi gusto, echo en falta un poco más de pasión en ciertos fragmentos, pero es tan sólo mi opinión. Sobre todo he quedado prendada con tu manera de relatar y describir cada pequeño detalle. La realidad es que ya nunca mis primaveras serán las mismas. Que ya jamás el sabor de una cereza dejará de recordarme a Pedro y María, a sus vidas, sus almas desalojadas de toda suerte, a una época que desgraciadamente partió y aniquiló la felicidad de tantos y tantos seres humanos. Y que tú has sabido plasmar sin pizca de rencor, ni partidismo, ni miedo, ni falta de estilo.

        En una entrevista te escuché decir que ésta novela estaba escrita a golpes de corazón y es así precisamente como yo la he leído, latido a latido.

         Y en otra ocasión te juré venganza prometiéndote un verso por cada lágrima que tus escritos me robaran, no te mereces menos.

 
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